La “Berenjena de Almagro”, es una variedad cuasi-silvestre de la especie Solanum melongena , subespecie Esculentum v. Depressum, que durante siglos ha sido conservada y sembrada por los agricultores de forma aislada, dedicando sus frutos principalmente al autoconsumo.
El fruto, es una baya carnosa que suele tener forma redondeada, aperada o aovada, no muy grande. En su mayor parte, se encuentra cubierta por el cáliz, de tonalidad verde pálido, aunque en algunos casos pueden aparecer pequeñas pigmentaciones de color morado o negro, característicos de esta variedad. La parte descubierta, así como las brácteas externas suelen tener un color oscuro o violáceo.
La pulpa presenta una coloración blanquecina, y en su interior se pueden distinguir las semillas cuando el fruto está maduro.
Las características organolépticas de la berenjena de Almagro vienen determinadas por su especial elaboración. De este modo, la textura dependerá del momento de la recolección del fruto y del ablandamiento de la carne producida durante las etapas de cocción y fermentación. Genéticamente hablando, la berenjena de Almagro tiene un ADN muy alejado del resto de variedades que encontramos en el mercado
